viernes, 5 de marzo de 2010

Nueva sede para el Museo del azulejo de Montevideo

Extraído de El Pais Digital
Martes 29.12.2009
Ciudades

VIVIANA RUGGIERO

Museo del azulejo volvió a la casa del centro donde nació
Colección. Reúne piezas que provienen de ocho países

El Museo del Azulejo reúne 4.500 piezas de ocho países divididas en 16 salas. Se mudó en diciembre a la casa donde nació y vivió durante años su coleccionista, Alejandro Artucio Urioste. Abrirá al público en los próximos días.

Desde niño Alejandro Artucio (77) tenía la manía de coleccionar botellas y cajas de fósforos. Un día fue a ver la demolición de una casa en la Ciudad Vieja y quien hacía la tarea le regaló un azulejo. Ahí empezó su afán por coleccionar mosaicos.
Fue a una barraca y compró otros diseños que pertenecían a la colección del ejemplar que tenía. Por casualidad, según contó Artucio a El País, en la feria de Tristán Narvaja encontró un libro argentino, de Nadal Mora que incluía la historia de la colección que atesoraba.
"El libro decía que tenía 100 modelos y pensé que si tenía 20 podía conseguir los 80 que me faltaban. Empecé a juntar. Pero Mora se había equivocado y hay 1.000", contó entre risas el coleccionista.
Así fue que empezó a gestarse el Museo del Azulejo, reinaugurado el pasado 16 de diciembre en una casona de cuatro pisos de la calle Yi, y que aún no está habilitado al público. Allí vivió Artucio más de 20 años.
Por aquellos tiempos, en la planta baja funcionaban consultorios médicos, dirigidos por su padre, que era doctor. El primer piso era la planta de recepción y en el segundo y tercero estaban los dormitorios. "Cuando mi padre falleció esta casa para mi madre era muy grande, entonces la vendió y la vivienda terminó en manos del Ministerio de Defensa", comentó.
Luego de varios trámites la cartera le cedió el lugar a la Intendencia Municipal de Montevideo que lo destinó al Museo del Azulejo. Para Artucio exponer su gran tesoro en la casa que lo vio nacer "es un sueño".

COLECCIÓN.
En Uruguay la costumbre de azulejar las casas viene de la época de la Colonia y se conservó hasta 1930. Eso hace que la arquitectura uruguaya sea muy rica en azulejos. Pero como en esa época no existía una fábrica nacional de este tipo de piezas, las mismas se importaban de otras partes del mundo. Eso produjo que hoy en el país haya azulejos de distintas naciones.
El primer piso del Museo -que es el más importante- está dedicado a la corriente "más linda" estéticamente según el coleccionista: Art Nouveau. Surgió en Europa a fines del siglo XIX como reacción a que en el continente se seguía copiando la arquitectura grecorromana. El Art Nouveau rompió con ese estilo y se inspiró en la naturaleza.
Los dibujos en su mayoría están formados con líneas curvas. Se destacan sus colores y esmerada fabricación. Si bien en el museo hay ejemplares de procedencia alemana, inglesa, francesa y belga son todos muy parecidos y sólo se nota la diferencia por los sellos. También hay ejemplares que son de origen desconocido porque no tienen registro. "Cuando tengo azulejos que no sé de que procedencia son le hago fotocopias y las mandó por mail a los museos de Europa para que los clasifiquen. Pero aún hay algunos que no sé a que país pertenecen", aseguró.
En la planta baja, donde antes funcionaban los consultorios, hay azulejos valencianos de principios del siglo XX. Son piezas de varios colores que se destacan por la diversidad de sus diseños. También hay azulejos uruguayos de la época de la Colonia, muchos se encontraron en casas de Ciudad Vieja que fueron demolidas.
En esas salas, además, están lo únicos azulejos de procedencia napolitana que se encontraron en el país. Pertenecen a la torre de azulejos que tiene el Hospital Pasteur. Están pintados a mano y tienen una fabricación muy artesanal.
En una pequeña vitrina se exponen los azulejos uruguayos. Según varios libros de historiadores, fueron creados en el horno de Don Francisco Aguilar, un acaudalado comerciante proveniente de las Islas Canarias que se instaló en el departamento de Maldonado.
"Mandé fotos y nadie los conocía. Hasta que un día aparecieron similares en una mezquita de Argelia. Uno tenía el símbolo napolitano. Mandé todas las fotos a Nápoles y la respuesta fue contundente: "tutto napolitano". Pero la calidad del esmalte de los azulejos que teníamos era mala, estaban todos deteriorados. Entonces llegué a la conclusión que Aguilar trajo azulejos napolitanos y los copio en su horno, por eso son uruguayos".
Hay Más de 4.500 piezas

COLECCIÓN
El museo exhibe una importante colección de más de 4.500 azulejos donde se pueden apreciar diferentes variedades utilizadas en la arquitectura uruguaya, y en especial de Montevideo, desde la época de la Colonia hasta mediados del siglo XX.
Es la colección particular del arquitecto Alejandro Artucio Urioste, que fue donada a la Intendencia de Montevideo en septiembre de 2004.

INTERNACIONAL
A los azulejos recolectados en Montevideo se les suman otros traídos de Buenos Aires, Delft, Francia, España, México, Portugal y Brasil.

ACTIVIDADES
Todos los años el museo invita a escuelas y colegios a participar de una visita guiada y luego participan de un concurso de dibujo escolar. También se desarrollan anualmente ocho exposiciones de ceramistas. De esta forma, el museo pretende brindar un espacio donde se puedan apreciar la obra de prestigiosos artistas y de nuevos talentos. Son organizadas por la Asociación de Amigos del Museo del Azulejo.

UBICACIÓN
La nueva locación es en Yi 1444
. Abrirá en los próximos días. Se puede consultar por el teléfono 902-33-32
























http://www.elpais.com.uy/091229/pciuda-462507/informe/museo-del-azulejo-volvio-a-la-casa-del-centro-donde-nacio

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